Rutinas

15 septiembre 0 Comments A+ a-

Tomémonos un momento  para hablar de lo verdaderamente importante
De los invisibles ratos libres que nuestro ritmo acelerado de vida nos impide apreciar
Porque vivimos ajustados a disciplinas, a un conjunto de horarios y una rutina a la que nos hemos resignado y que, como dijo Balzac, la resignación es el suicidio cotidiano.
Si bien es cierto que no nos queda más remedio que ajustarnos a fechas del calendario, relojes y anotaciones en nuestra agenda
Cometemos el error de no amar lo que hacemos, no buscarle un fin valioso o no enfocarlos de forma que se vuelvan nuestros quehaceres más amenos
Con lo simple que es apreciar la vida
Y lo sencillo que es tomársela con calma
Empezando por cosas tan comunes como esperar para pasar a que se ponga verde el semáforo
O saborear el primer café de la mañana
Ya no recordamos lo que era besar despacio
Mirar como llueve desde la ventana
O chuparte los dedos tras acabarte tu pastel favorito
Y todo ello sin renunciar a momentos de vivir deprisa, de desenfreno, de adrenalina
Porque hay tiempo para todo si se busca. Siempre hay.
Y solo los pocos afortunados que viven de esta manera saben
que hay cosas bellísimas ahí fuera que pasamos por alto 
porque estamos demasiado concentrados en no salirnos de lo común,
no llegar tarde o ponernos unos límites
saben, que aburrirse es una forma de descansar la mente
que a pesar de tener una vida tan dinámica tenemos el poder de ser los dueños de nuestro tiempo
de agarrarlo fuerte para no perderlo
Y disfrutar de cada experiencia como si fuera la primera vez que la vives
merece la pena pensar que siempre es la primera vez que vivimos algo
Aunque no lo sea.
Tomémonos un momento para..

Bueno, solo tomémonos un momento.