No se nos dan bien las reglas ortográficas

27 febrero 0 Comments A+ a-

Ponemos acentos en determinados nombres propios, y a veces nos equivocamos, pero cuando nos damos cuenta, es demasiado tarde.
Usamos las mayúsculas dándole especial énfasis al placer de AMAR ,DISFRUTAR,COMPARTIR,SONREÍR
porque hay quien nos hace que vivamos todo ello sin saberlo.
Pero debemos realmente preocuparnos cuando sentimos la necesidad de poner esas palabras en mayúscula , entre comillas. Cuando algo falla en las historia escrita.
A menudo ocurre que comenzamos a ponerle interrogantes
a preguntarnos si debemos continuar escribiéndola
una historia que se mide por las puntuaciones que le ponemos.
A veces cambian las reglas
los ''y'' que se hayan entre dos nombres se convierten en
comas , porque el amor ya no vuelve a ser sólo de dos.
O bien ocurre que decidimos poner los puntos sobre las íes
A veces no.
A veces se suprimen las íes por errores ortográficos y quedan dos nombres suspendidos en el papel,
en el tiempo.
Ponemos puntos finales
porque se nos ha acabado la tinta para añadir dos puntos más y con ello se conviertan en suspensivos
o bien se nos precipitan las ganas de poner la palabra FIN en el folio.

Hay quien pone puntos suspensivos donde deberían ponerse puntos finales.
Donde deberían escribir nuevo guión en un nuevo folio. Y que cegados, intentan continuar una historia que contiene la palabra ''fin'' desde la primera hoja.Existen aquellos.
Como también quien duda de la situación de dos nombres propios.
De si ambas palabras han de ir juntas o por separado.

Y eso que de pequeños nos enseñaron las reglas ortográficas, pero hoy en día, aún nos hacemos con ellas un lío.